Una primavera que no nos deja decidir

Dicen que hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo y ahora bromean con que a san Fermín llegamos con bufanda y calcetín, la verdad es que el tiempo anda como loco, en muchas comunidades no hay un término medio, o enseguida entra el calor o el frío sin pasar por un tiempo entremedias. Sin embargo, este año podemos decir que al final hemos conseguido que la primavera al menos se parezca en algo a lo que su propio nombre indica, aunque con algunos matices. La gente no estamos a gusto ni de acuerdo a como se sitúa el tiempo en muchas ciudades y la verdad es que cuando hace mucho frío echamos de menos el calor y cuando hace mucho calor echamos de menos el frío, cualquiera nos entiende. En muchos lugares ya se oye a la gente quejarse precisamente porque tiene los armarios alborotados, entre ropa de verano, y ropa de invierno, cuando te levantas te apetece la manga larga y a media mañana la manga corta así no hay quien se centre.

En cualquier caso, el tiempo de invierno llega a su fin y en lo que nos debemos centrar es en la ropa de verano, en pensar como guardar la de invierno sobre todo para que no nos la encontremos en malas condiciones al sacarla. Hay gente muy cuidadosa en ese sentido, gente que se preocupa por empaquetar bien sus abrigos, jerséis y chaquetas, más que nada porque tal y como estás las cosas no es cuestión de poder estar renovando el armario cada dos por tres. Por ello hay quien no guarda sus cosas en cualquier sitio se aseguran de tener a mano un embalaje seguro que cierre herméticamente y que no puedan mancharse ni estropearse. Claro es de buscar cajas en las tiendas olvídate ya que se aseguran que al menos la caja sea de calidad y lo mismo ocurre con el papel donde lo envuelven.

Quien sabe mucho de esto es la empresa llamada mercamaterial.es quien pone a la venta un rollo papel continuo blanco especial para empaquetar de la manera correcta, asegurándose así cualquiera de que su ropa queda perfectamente guardada. Claro mientras que lo preparan esperan a ver si el tiempo al fin se decide a espabilar, porque viendo lo visto, a este paso nos vemos tumbados en la playa y con la chaqueta puesta.